La palabra «networking» evoca a alguien repartiendo tarjetas en un evento con una sonrisa de vendedor de crecepelo. Olvida esa imagen. En España, entre el 60 y el 80 % de los puestos se cubren sin publicarse en ningún portal: se cubren porque alguien conocía a alguien. Eso es networking, y lo haces desde que tienes uso de razón.
Tu red ya existe (aunque creas que no)
Excompañeros de trabajo y de estudios, jefes anteriores, clientes, proveedores, el grupo del gimnasio, los padres del colegio de tus hijos. Haz la lista de verdad, con nombres, y te saldrán fácil 50 personas. No necesitas que te den trabajo: necesitas que sepan que buscas y qué buscas. Esa es toda la magia.
El mensaje que sí funciona
Nada de «hola, ¿sabes de algo?». Eso obliga al otro a pensar por ti y no suele llevar a nada. Compara:
«Hola, Marta. Estoy buscando trabajo de administrativa, idealmente en gestorías o asesorías de la zona de Alcalá. Si oyes algo o se te ocurre alguien con quien hablar, te lo agradezco un montón. ¿Cómo va todo por tu parte?»
Concreto, fácil de reenviar y con interés genuino por la otra persona. Quien lo recibe sabe exactamente cómo ayudarte, y eso es lo que marca la diferencia.

Cafés, no favores
Cuando alguien trabaja en un sector que te interesa, no le pidas trabajo: pídele veinte minutos. «Me interesa cómo funciona tu sector, ¿te puedo invitar a un café y te hago un par de preguntas?». La gente disfruta hablando de lo suyo, y de esas conversaciones salen pistas, nombres y —semanas después— llamadas inesperadas. Es la técnica más rentable que existe y no cuesta más que un cortado.
Mantener la red viva sin ser un pesado
- Cuando encuentres trabajo, avisa y da las gracias a quien te echó un cable. La gente lo recuerda todo.
- Comparte lo que encuentres: si ves una oferta que le encaja a un conocido, mándasela. El networking es de ida y vuelta o no es.
- Un par de veces al año, retoma contacto sin pedir nada. Un «vi esto y me acordé de ti» mantiene la puerta abierta.
¿Y los eventos y ferias? Pueden funcionar si vas con un plan, no a deambular entre stands. Te contamos cómo en nuestra guía de ferias de empleo. Y recuerda tener el perfil de LinkedIn presentable antes de activar la red: es lo primero que mirará todo el que pregunte por ti.
