Las ferias de empleo tienen algo de rito extraño: cientos de personas haciendo cola para entregar un papel que probablemente acabe en una caja. Y sin embargo, bien jugadas, son de los pocos sitios donde puedes saltarte todos los filtros y hablar cara a cara con quien contrata. La diferencia entre una cosa y otra es la preparación.
Antes: la feria se gana en casa
- Consigue la lista de empresas asistentes (siempre se publica) y elige 5 o 6 objetivo. Ir «a ver qué hay» es la receta del tote bag y poco más.
- Investiga qué vacantes tienen abiertas esas empresas. Preguntar en el stand «¿y vosotros a qué os dedicáis?» te descarta en tres segundos.
- Prepara tu presentación de 30 segundos: quién eres, qué sabes hacer, qué buscas. Ensáyala en voz alta, que luego el directo traiciona.
- Lleva currículums impresos (sí, todavía), pero pocos y buenos. Y si el sector lo permite, un QR a tu LinkedIn queda moderno y práctico.

Durante: conversaciones, no colas
Ve pronto: a primera hora los reclutadores están frescos y sin cola. En cada stand objetivo, tu meta es una conversación de tres minutos que termine con un nombre. «¿Con quién puedo seguir el contacto para el proceso de X?» es la pregunta de oro. Apunta el nombre en el momento —en el móvil o detrás de su tarjeta— junto con algo de la conversación que te sirva de gancho después.
Un truco poco usado: las charlas y ponencias de la feria. Se llenan menos que los stands y los ponentes suelen ser mandos con capacidad real de decisión. La pregunta inteligente al final de una charla te presenta ante la sala mejor que cualquier currículum.
Después: las 48 horas que casi todos desperdician
Aquí se decide todo. En uno o dos días, escribe a cada contacto que hiciste: mensaje corto en LinkedIn o correo recordando la conversación («hablamos el jueves en vuestro stand sobre las vacantes de producción…») y reiterando tu interés. De cada diez asistentes, lo hace uno. Sé ese uno.
¿Y si la feria termina en entrevista formal? Entonces empieza otra película, y para esa ya tenemos guion: cómo preparar una entrevista de trabajo.
