Tu sueldo real, tus pluses, cuántos días de vacaciones tienes, si te pagan al 100 % la baja, cuánto dura tu periodo de prueba, hasta si te dan cesta de Navidad: casi nada de eso está en el Estatuto de los Trabajadores. Está en tu convenio colectivo. Y sin embargo, ¿cuánta gente sabe siquiera cuál es el suyo?
Qué es, en una frase
Un acuerdo entre representantes de trabajadores y empresarios que fija las condiciones de trabajo de un sector o de una empresa concreta, con fuerza de norma: obliga como si fuera ley. El Estatuto marca los mínimos del país; el convenio construye encima —siempre a mejor o igual, nunca a peor—. Por eso repetimos en cada artículo de esta sección lo mismo: «consulta tu convenio». Es donde vive tu letra pequeña buena.
Cómo saber cuál es el tuyo (2 minutos)
- Mira tu contrato: el convenio aplicable debe figurar en él. También aparece a veces en la nómina.
- Si no lo encuentras, pregunta a recursos humanos o a los representantes de los trabajadores: están obligados a decírtelo.
- Búscalo gratis: los convenios se publican en el BOE (estatales) o en los boletines autonómicos y provinciales. El buscador REGCON del Ministerio de Trabajo los tiene todos.

Qué buscar cuando lo abras
Son documentos largos, pero tú solo necesitas seis paradas: tablas salariales (al final, en los anexos: compara con tu nómina), jornada anual en horas, vacaciones y asuntos propios, complemento de baja médica (si te pagan el 100 % desde el primer día, lo dirá aquí), pluses (nocturnidad, transporte, festivos) y clasificación profesional, para comprobar que tu categoría corresponde a tus funciones reales.
Dos matices de la vida real. Primero: cuando un convenio caduca sin acuerdo nuevo, en general se mantiene vigente hasta que se firme el siguiente (la famosa «ultraactividad», recuperada en 2021), así que «es que el convenio está vencido» no deja tus derechos en el aire. Segundo: si en tu empresa coexisten convenio de sector y convenio propio de empresa, desde la reforma laboral de 2021 el salario del convenio sectorial vuelve a mandar sobre el de empresa. Detalle técnico con consecuencias muy concretas en la nómina de miles de personas.
Media hora con tu convenio delante es probablemente la lectura mejor pagada de tu año. Y si descubres que algo no se está cumpliendo, ya sabes el camino: primero por escrito a la empresa, después los representantes o la Inspección. Tus derechos no prescriben por no conocerlos, pero las cantidades sí: un año. No lo dejes dormir.
