Cómo funcionan las ETT: lo bueno, lo regular y lo que nadie te explica

📅 18 de marzo de 2026 Búsqueda de empleo ⏱ 3 min de lectura

Las empresas de trabajo temporal tienen mala fama y, al mismo tiempo, son la puerta de entrada al empleo más usada en logística, industria y campañas de temporada. Como casi todo, ni son el demonio ni son una ONG: son un intermediario, y conviene saber exactamente cómo funciona el invento antes de firmar.

El triángulo: tú, la ETT y la empresa usuaria

Cuando trabajas a través de una ETT hay dos contratos en juego. Uno entre la ETT y la empresa donde vas a trabajar (el «contrato de puesta a disposición») y otro entre la ETT y tú. Tu empleador legal es la ETT: ella te paga, te da de alta y te hace el contrato. Pero las órdenes del día a día te las da la empresa usuaria.

Esto tiene una consecuencia importante que mucha gente desconoce: por ley cobras lo mismo que cobraría un trabajador de plantilla en tu puesto, según el convenio de la empresa usuaria. Si en la nómina ves bastante menos que tus compañeros fijos por el mismo trabajo, algo falla y es reclamable.

Persona revisando un contrato de trabajo
Lee el contrato de puesta a disposición: ahí figura cuánto dura realmente el encargo.

Lo que está bien

  • Entras rápido. Para primeras experiencias o para volver al mercado tras un parón, pocas vías son tan ágiles.
  • Al acabar cada contrato te corresponde finiquito con indemnización (12 días por año trabajado) y las vacaciones no disfrutadas.
  • Muchas empresas usan la ETT como periodo de prueba encubierto: si encajas, te acaban haciendo contrato propio. Pasa constantemente en almacenes y fábricas.

Lo que conviene vigilar

  • Los llamamientos de última hora («¿puedes venir mañana a las 6?») son habituales. Si necesitas estabilidad para conciliar, se hace cuesta arriba.
  • Revisa que te den copia del contrato firmado antes de empezar, no «ya te lo mando». Sin contrato, si pasa algo el primer día, el lío es tuyo.
  • La formación en prevención de riesgos es obligatoria y dentro de la jornada. Que te la salten es mala señal.
  • Apúntate a varias ETT a la vez, no a una. No hay exclusividad y multiplica tus opciones.

¿Un consejo de veterano? Trata al coordinador de la ETT como un contacto profesional, no como un contestador. Los que responden rápido, no fallan a un llamamiento y avisan con tiempo cuando no pueden ir son los primeros de la lista cuando llega un contrato largo o una vacante fija. Y si tienes dudas sobre lo que firmas, échale antes un ojo a nuestra guía de tipos de contrato.